Terremoto en Afganistán: imágenes del desastre
De momento, más de 1.000 personas han perdido la vida y otras 1.500 han resultado heridas en la zona este de Afganistán.
Un terremoto de intensidad 5,9 en la Escala de Richter sacudió las provincias de Paktika y Khost.
Según ha informado la Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el seísmo tuvo su epicentro a algo más de 45 kilómetros de la ciudad de Khost, cerca de la frontera entre Pakistán y Afganistán.
La magnitud del seísmo fue tan potente que en algunas zonas, más del 70% de las casas han quedado destruidas.
Por el momento, según la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), son casi 2.000 viviendas las que se han visto afectadas por el seísmo.
Mientras los afectados intentan despertar de una pesadilla que es real como la vida, los equipos de rescate siguen recuperando supervivientes entre los escombros. Los heridos, mientras llegan los efectivos sanitarios, se quedan esperando en plena calle.
No obstante, también siguen apareciendo cuerpos sin vida, pues la destrucción es de tal calibre que tardarán varios días en culminar la labor de rescate.
Y es que, tal y como confirmó el USGS, al terremoto inicial se sumó una potente réplica de 4,5 grados que multiplicó la destrucción en la zona.
Ante la situación de la zona, el líder del gobierno talibán, el mulá Hibatullah Akhundzada ha ordenador usar todos los recursos posibles para tres objetivos principales.
"Ayudar a las familias de las víctimas, sacar a los fallecidos de los escombros y trasladar a los heridos al hospital", ha comentado a medios internacionales.
Para llevar a cabo estas tareas, el Ministerio de Defensa de Afganistán ha enviado cinco helicópteros, 50 ambulancias y una dotación de sanitarios para facilitar la atención temprana a los heridos y sus traslados a hospitales.
El problema es que este terremoto ha llegado acompañado de fuertes lluvias y viendo que han complicado sobremanera el rescate, tal y como han informado desde la OCHA.
De hecho, los helicópteros han tenido que sumar los fuertes vientos a otra dificultada añadida como es aterrizar en un terreno arrasado, por lo que han sido las ambulancias las que más trabajo han tenido.
Por otro lado, la OCHA también ha pedido ayuda del programa WASH, que se encarga de sanear y potabilizar el agua para que pueda ser consumida por las personas afectadas.
Además, al higienizar el agua, se evitan muchas enfermedades infecciosas que suelen derivar de este tipo de catástrofes.
Por el momento, continúa la labor de rescate pero es posible que las cifras de fallecidos y heridos sigan aumentando en los próximos días.
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